
Kent Couch, a pesar de no tener alas, siempre quiso volar y lo hizo sobre Oregón, EU., en una silla de jardín atada a unos 100 globos de helio, en un viaje que le llevó a más de 310 kilómetros de su casa.
A sus 47 años, Couch partió en un viaje de más de nueve horas con el que consiguió elevarse a tres mil 355 metros del suelo en una silla atada a 105 globos multicolores inflados con helio.
Su equipaje constaba de instrumentos para medir la altura y la velocidad, un aparato de Sistema de Posicionamiento Global (GPS) de bolsillo, una cámara de vídeo, un móvil, una radio para comunicarse y cuatro bolsas de plástico con cerca de 19 litros...
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